12 de abril de 2009

Casa Tomada


Recibia una llamada de una vieja sin nombre.
Fue ahí cuando emprendieron acción,
los setos destrozados, solo con el recuerdo de
la tierra que una vez fué.

Sentada en la antigua sala,
sobre los antiguos sillones
hacía el inventario de las memorias rescatadas.
Aun quedaba el eco de los gritos silenciosos
transformados en la resonancia de
cientos de ruidosas alagarabías.

Los escombros de esas lejanas memorias
aniquilaban las resistencia de los ejercitos
caídos, con una escopeta de balas redondas
que explotaban al contacto de
un cuerpo caliente.

Y así se inundo la alcoba de recuerdos
caprichosos, mientras los desnutridos
olvidos inquietaban su pudor de mujer.
-Cierra con llave, por favor.

-No existe tal cosa-

6 Murmullos:

Sensaciones dijo...

Exacto!! cierra con llave...

Me encantó...
Un beso.

Yaiza dijo...

Buen relato, los recuerdos, siempre los recuerdos, esos que nos hacen de sufrír a veces.
Y sobre todo siempre hay que cerrar con llave.

Me gusta tu blog, me pasaré muy a menudo.
Un beso.

one.cigarette dijo...

'recuerdos caprichosos'
siempre estan presentes y hacen conmigo lo que quieren

escribes hermoso vic.

Leobet Garcia dijo...

Y cerraré los ojos sin pensar que te quiero,como el hábito sordo de un viejo marinero
que aun siente en tierra firme la ondulación del mar.


PRECIOSO POEMA.

LEO.

AAN dijo...

Qué daño hace. Menos mal que poco a poco va destiñiendo y deja de doler. Maldito recuerdo que me mueves a tu antojo...

jj dijo...

Los escombros de esas lejanas memorias...
muy bonita expresion
jj